miércoles, 1 de julio de 2015

La violencia en el futbol


    El futbol ha cambiado con el paso del tiempo, ya no es visto como un espectáculo familiar, sino como un negocio para muchos. Entre ellos están los barrabravas, quienes partido a partido lucran miles de pesos entre puestos de comidas, estacionamientos, entradas y demás cosas, otorgadas por dirigentes y negociadas previamente con la policía. Lo cierto es que los violentos están presentes en todos los clubes hace años y hoy en día es casi imposible eliminarlos. Muchos de ellos, además de  lucrar con el futbol, tienen conexión directa con políticos, ya que son usados como seguridad personal, y hasta son utilizados para organizar actos políticos.
    Los violentos en el futbol estuvieron siempre, pero con el paso del tiempo, sus códigos y sus acciones cambiaron. Antes, asistían a los encuentros deportivos para alentar, incentivar a sus jugadores y a la misma gente a que aliente, y no ganaban dinero, más allá de micros para transportarse otorgados por dirigentes, pero actualmente el negocio va más allá de lo que sucede en el campo de juego. Barrabravas ya han sido implicados en casos donde son dueños de pases de jugadores (por ejemplo ángel Correa, ex jugador de San Lorenzo, donde su pase pertenecía a un narcotraficante de la ciudad de Rosario), asimismo, estos personajes manejan espectáculos musicales en sus estadios, donde se les otorga una de las puestas para ellos, donde venden entradas y los hacen ingresar por allí, quedándose con el dinero de esas entradas.
     El periodismo es uno de los pocos que luchan para erradicarlos de los estadios, sacando a la luz los negocios que tienen, y a la vez contando quienes son los que los apoyan y los financian. Pero muchas veces el periodismo los estigmatiza, cada hecho violento que sucede en un estadio se le atribuye a ‘’los barrabravas’’, aunque el episodio haya sucedido en las afueras del estadio, en una platea o dentro del establecimiento deportivo. Es normal ver en diarios, luego de algún incidente en las canchas, títulos como ‘’los violentos de siempre’’ o ‘’otra vez los barrabravas arruinan el espectáculo’’, aunque estos últimos no hayan tenido nada que ver con lo sucedido.
    Muchos periodistas quisieron luchar frente a ellos, pero están prácticamente solos en esa lucha, pese a que los políticos dicen no querer más a esos violentos, todos sabemos que se conocen entre ellos. Los periodistas que salen a contar las verdades son amenazados de alguna u otra forma, tal es el caso de Pablo Carrozza, conductor del programa radial ‘’Código de Barras’’ (programa basado totalmente en los negocios barrabravas)  el cual fue amenazado con pintadas en su casa por parte de la barra de Independiente de Avellaneda luego de hablar acerca de Bebote Álvarez, jefe de la barra de ese club y luego vuelto a amenazar por distintas facciones.
   Estas piedras en el camino para quienes luchan frente a los violentos los lleva a tener que renunciar a su objetivo, al estar completamente solos frente a cientos de delincuentes que viven de clubes que hasta en algunos casos, ni siquiera son hinchas de ellos. El estado no impone nada para frenarlos, tampoco resguarda a quienes sí quieren luchar contra ellos. Esto lleva a que los barrabravas tengan los caminos libres, y así, seguir con sus negocios sin restricción alguna.

La mirada de los medios y la construcción del sentido


    Los medios de comunicación e Argentina juegan un papel importante dentro del mundo futbolero, tanto a favor, como en contra, dependiendo de lo que los favorezca a ellos mismos.
    Cada hecho violento ocurrido en las canchas es primera noticia de los medios durante toda la semana, el cual suelen analizar hasta el más mínimo detalle, cada uno basándose en sus propios objetivos y contados teniendo en cuenta su ideología.
    Los medios, tanto radiales, televisivos, o los periódicos buscan crear un clima de miedo en los estadios, asegurando que es un lugar lleno de violencia, drogas, e inseguridad  con el objetivo de alejar a las familias de las canchas. Y ahí está su fin, que las familias, hinchas de distintos clubes no concurran a los estadios en los días de partidos, ya que a ellos les conviene que los ciudadanos observen los partidos por medio de la TV, donde además de generar rating para el canal emisor, lleva a las personas a ver las publicidades transmitidas durante la programación del partido, ya sea acerca de servicios, productos y publicidades políticas. Este es el caso de ‘’Futbol para todos’’, donde durante el entretiempo de los encuentros se transmiten 15 minutos de propaganda política, siempre oficialista.
    Otro hecho que llama la atención es cómo abordan los medios la violencia en los estadios, donde marcan que los hechos surgen solamente allí, sin exponer que la violencia surgida en las canchas es la misma que se encuentra en la sociedad, en cualquier lugar de nuestro país y del mundo. Es la misma violencia vista a diario en cualquier sector del país, demostradas por diferentes conflictos, vista a diario. Así, esa sociedad violenta es parte de la que asiste a los estadios, es parte de la que provoca incidentes en ese ámbito, pero los medios cuentan los hechos violentos en los estadios, no en la calle. Ejemplo, en una calle de la ciudad dos automovilistas discuten y se enfrentan a golpes, son violentos, pero no hay un medio cubriendo el incidente, por ende no se dice nada, pero cuando el hecho sucede donde hay cientos de cámaras, los medios comienzan a criticar para lograr su objetivo, alejar a las familias de las canchas.


Primer hecho violento en el mundo del futbol


El primer asesinato relacionado con el fútbol argentino se produjo en Montevideo, Uruguay, en 1924. El 2 de noviembre, tras disputarse el último partido del Campeonato Sudamericano que coronó a los locales, se produjeron incidentes frente al hotel donde se alojaba el seleccionador argentino, interviniendo en la pelea hinchas uruguayos e hinchas y jugadores argentinos. Durante los incidentes, el argentino José Lázaro Rodríguez disparó contra Pedro Demby, quien fallecería el día después. Rodríguez logró escapar y regresar a la Argentina, gracias a la ayuda de jugadores argentinos, en un buque que partió una hora antes de lo programado y no fue interceptado por la policía. La policía uruguaya logró identificarlo gracias a una fotografía publicada el 4 de noviembre en el diario argentino Crítica, en donde se lo veía cenando con jugadores argentinos. Fue detenido el 24 de ese mes, pero nunca fue deportado. (Wikipedia.org)

Tragedia de Heysel


    Son conocidos como la "Tragedia de Heysel" los sucesos acontecidos el 29 de mayo de 1985 en el Estadio de Heysel de Bruselas, en Bélgica, en el que murieron 39 aficionados (32 italianos seguidores de la Juventus, cuatro belgas, dos franceses y un británico) a causa de una avalancha de aficionados en la final de la Copa de Europa (hoy Liga de Campeones de la UEFA) entre el Liverpool de Inglaterra  y la Juventus de Turin . Los sucesos causaron además 600 heridos de diversa consideración.
    El estadio estaba abarrotado con 60.000 espectadores, con más de 25.000 aficionados de cada equipo. Los fondos del estadio, detrás de las porterías, eran zonas sin asiento donde el público estaba de pie.La UEFA repartió a las aficiones de cada club en diferentes zonas, y reservó unas zonas de para los aficionados belgas que quisieran asistir al partido. Pero muchas de las entradas reservadas al público local fueron adquiridas por aficionados de los dos equipos que, de esta manera, coincidieron en una misma zona. Los sucesos se desencadenaron sobre las siete de la tarde, una hora antes de la hora del inicio del encuentro, en la zona Z, una zona de a pie situada en uno de los fondos del estadio junto a un córner. La zona Z estaba mayoritariamente ocupada por aficionados de la Juventus, pero era anexa a la zona X, donde había muchos aficionados del Liverpool. Los aficionados más radicales del Liverpool situados en la zona X, muchos de ellos en estado de embriaguez, empezaron a tirar objetos y se abalanzaron sobre los aficionados del Juventus situados en la zona Z: se produjo una avalancha y los aficionados de Juventus, intentando alejarse de los del Liverpool, se acumularon en el fondo de la zona, aprisionados por una parte contra el muro donde finalizaba la gradería, y por otra parte contra las vallas "protectoras" que separaban las gradas del terreno de juego.      
     Cientos de aficionados de Juventus quedaron aprisionados contra las vallas, que eran fijas y no tenían salidas de emergencia, bajo la presión de miles de aficionados. La situación encrespó a los aficionados situados en el resto del estadio, impotentes desde sus localidades. Algunos aficionados, tanto de uno como de otro equipo, llegaron a saltar al campo armados con palos y otros objetos, y se dirigieron a las zonas de la afición rival con ánimo de agredirla. Las fuerzas de seguridad se dedicaron entonces a tomar posiciones para evitar que la situación fuese a más. Hicieron cordones de seguridad intentando separar las zonas del estadio, convirtiéndolas en zonas estancas para evitar que se produjeran más invasiones de una zona a otra. Sin embargo, no intervinieron con la suficiente celeridad para restablecer el caos que se había producido en la zona Z. Además, al cerrar los accesos a la zona Z para que no pudiesen entrar aficionados, también impidieron que pudieran salir los que había en ella, hecho que convirtió la zona Z en una jaula donde cientos de aficionados seguían amasados y aplastados por la presión de la multitud.
    La situación se prolongó durante muchos minutos a la espera de la llegada de especialistas que pudieran sacar las vallas que aprisionaban a los aficionados. Se produjeron cientos de casos de asfixia, aplastamiento y crisis de ansiedad. Algunos aficionados incluso pudieron ser evacuados al terreno de juego por otros aficionados y por las fuerzas de seguridad, pero el número de agentes sanitarios fue insuficiente ante la situación y muchos aficionados recibieron los primeros auxilios de otros aficionados. Finalmente las ambulancias llegaron a entrar al mismo terreno de juego y empezaron a evacuar a cientos de heridos, pero no se pudo evitar la muerte de 39 aficionados. La mayoría fallecieron por asfixia y aplastamiento. Muchos cadáveres fueron depositados en un espacio anexo al mismo terreno de juego, visibles desde otras zonas del estadio. Los sucesos causaron un gran impacto mundial ya que ocurrieron pocos minutos antes del inicio del partido, cuando las televisiones ya estaban emitiendo las imágenes en directo para todo el mundo. Sólo se conoce el caso de una televisión que decidió suspender la emisión, la de la República Democrática de Alemania. Ante la caótica situación, la UEFA sopesó la suspensión del encuentro, pero finalmente decidió que se jugase ante el riesgo de que la suspensión conllevase peores consecuencias. Esta decisión fue duramente criticada por la opinión pública. (via Wikipedia)

https://www.youtube.com/watch?v=2lzRY3qqyZA